Juan: En cuanto a lo que sucede con el orujo para la extracción de lombrices de los lechos viejos, pienso que puede deberse a diferencia de pH (aunque puede ser cualquier otra molécula o ion)[ver: http://www.arrakis.es/~lluengo/agua.html#GlossIonización ] entre el orujo y los lechos viejos.
Aquí vá mi teoría (cuya veracidad es discutible): Cuando un organismo (ej. lombriz) se "adapta" a un medio con un determinado pH (u otro ion) no puede tolerar un medio diferente sino al cabo de varios días (de "readaptación", por nombrarlo de alguna forma). Supongo que esto se debe a algo relacionado al equilibrio osmótico, donde un cambio de concentración en el medio implica un cambio interno que por fuerza no puede ser inmediato (explosión o implosión celular).
Esto explicaría porqué, las lombrices que viven en el orujo (ya están adaptadas) estan creciendo y reproduciendose satisfactoriamente mientras que las que están en los lechos viejos no pueden siquiera ingresar en él.
Creo que una alternativa a tu método de trampéo sería utilizar bolsas (sacos o costales) tipo de cebolla o naranjas llenas de orujo y puestas sobre las cunas dejando que escurran lixiviados (es decir, regar en exceso) hacia abajo en el sustrato viejo. Las lombrices que encuentren los lixiviados "lejos" tendrán tiempo para adaptarse a las nuevas condiciones y entonces migrar dónde la comida se encuentra (en el orujo). Creo que entre una y dos semanas deberían servir para captar unas cuantas, y deberías repetirlo inmediatamente para capturar las que se estaban adaptando pero no llegaron (obviamente utilizando el mismo lugar dónde estaba la bolsa anterior).
Diría Tu Sam: Puede fallar!
Saludos, Martín.
PD. La lombriz tullida no tenía nombre, pero desde que la has bautizado se llama Willy ;-) a la otra la llamaré Flipper [Qué viejo soy!] (para quedarnos con los cetaceos)...