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  Mensaje (2 respuestas):
 Publicado 10/02/2009 por:  
 Patricio Basaure Usuario registrado: Feb 2006
Santiago (Región Metropolitana) - Chile
Fertilidad, degradación y recuperación de suelos:
Estimados Amigos Foristas:
En la convicción de las bondades del humus de lombriz, me permito reiterar los principios y fundamentos básicos de la agricultura orgánica en relación a la fertilidad, degradación y recuperación de suelos.
Tipos de suelos, requerimientos de cultivos:
Existen diversas clases de suelos, unos arenosos, otros arcillosos, unos mixtos, limosos, con poca o mucha materia orgánica, con buen o mal drenaje, con pH ácido, salino o cercano a la neutralidad, etc.
Cada planta en general, requiere para expresar su mayor potencialidad productiva, determinadas características relacionadas a los parámetros señalados, y de ser necesario, éstos han de corregirse (enmiendas).
Lo anterior se relaciona en forma directa con la importancia de los análisis de suelos, a objeto de determinar los mismos.
Todo cultivo o plantación establecida por años, sin duda que demandará determinados nutrientes para su desarrollo vegetativo y en el tiempo agotará los mismos, por lo que es preciso, de acuerdo a análisis, reponer en forma equilibrada.
Los nutrientes a aportar pueden ser de origen químico de síntesis o naturales (orgánicos), siendo estos últimos amigables con el medio ambiente.
El aporte de humus de lombriz es una excelente alternativa orgánica para recuperar suelos degradados escasos de nutrientes y lograr producciones rentables y sanas.
Fertilidad de suelos:
Fertilidad es sinónimo de la capacidad de dar vida. Al referirnos a la fertilidad de suelos, señalamos su capacidad para permitir y sustentar la vida vegetal. Esta fertilidad no sólo depende de la presencia de nutrientes en el suelo, sino también de su disponibilidad para las plantas, de la capacidad del perfil en el suelo para almacenar y entregar agua, de la existencia de un espacio físico para el crecimiento de las raíces y de la ausencia de procesos de destrucción de lo que haya logrado crecer en él. La fertilidad del suelo tiene, por lo tanto, componentes químicos, componentes físicos y componentes biológicos, por lo que todo manejo adecuado debe considerar mecanismos de optimización de estos tres tipos de componentes en forma interdependiente.
El nitrógeno se encuentra en distintas formas en el suelo, aunque es absorvido por las plantas y microorganismos como nitrato o amonio puede encontrarse en muy diversos estados en el suelo. Gracias a que la solubilidad de los compuestos nitrogenados es alta, su disponibilidad para las plantas y microorganismos normalmente también es alta, siempre y cuando sean mayores las entradas a las pérdidas de nitrógeno.
La estrategia central para la nutrición nitrogenada no pasa por aumentar las disponibilidades del elemento nitrógeno, sino por "optimizar el balance de nitrógeno en el suelo", lo que hace necesario, aunque parezca obvio, maximizar las entradas y minimizar las salidas de éste elemento mineral. Las entradas y salidas variarán de acuerdo al tipo de cultivo, tipo de suelo, formas de fertilización, nivel de materia orgánica en el suelo, prácticas agronómicas y culturales, entre otras.
Así, un suelo arenoso sometido a latas tasas de fertilización soluble y altas tasas de riego, puede perder hasta un 90% del nitrógeno presente, los suelos francos o arcillosos sometidos a fertilización orgánica y rotaciones con leguminosas, suelen presentar balances positivos de nitrógeno.
Las principales entradas de nitrógeno al suelo se producen a través de las distintas formas de fijación biológica. Este proceso que consiste en capturar nitrógeno del aire y transformarlo en nitrógeno utilizable, lo que puede ocurrir en forma simbiótica, por parte de las leguminosas, y especialmente mediante la acción de los microorganismos de vida libre presentes en el suelo.
Una primera medida de optimización de la fijación biológica del nitrógeno consiste en no olvidar que los agentes fijadores son seres vivos. Todo proceso que atente contra la vida en el suelo tendrá efectos negativos sobre el potencial fijador. Tanto la fijación libre como simbiótica, requieren de alta disponibilidad de energía, condición que se encuentra en suelos con altos contenidos de materia orgánica lábil y altos niveles de exudación radicular.
En cuanto a las pérdidas de nitrógeno en el suelo, cuatro son las grandes formas de salida en los sistemas productivos: lixiviación, volatilización, cosecha y erosión. Para minimizar la lixiviación y volatilización, es importante considerar que el nitrógeno es un elemento de alta movilidad, puede ser fácilmente aprovechado por las plantas y también puede perderse fácilmente por lixiviación y volatilización, por lo que debe ser adherido al suelo, un mecanismo directo que logra este objetivo es la absorción por parte de plantas y microorganismos del suelo.
Cabe destacar que el mayor reservorio de nitrógeno en el suelo se encuentra en los microorganismos que lo habitan, siendo las bacterias y hongos los principales componentes de ésta "bodega biológica de nitrógeno".
Dado que todos los estados intermedios del nitrógeno, entre nitrato y amonio, no pueden ser utilizados por los vegetales y microorganismos y quedan así sujetos a pérdidas potencialmente aceleradas, es necesario evitar estos cambios en los estados del mineral, lo que se logra mejorando la estabilidad ambiental, por lo que disminuir la labranza y evitar extremos de humedad son medidas básicas en la economía del nitrógeno.
Si bien las salidas de nitrógeno a la cosecha son inevitables, pueden ser reducidas en gran medida mediante el reciclaje de los desechos vegetales y animales, especialmente a través de procesos de compostaje y especialmente del vermicompostaje.
El fósforo a menudo aparece como un nutriente limitante en los suelos agrícolas, no es posible capturarlo biológicamente desde el aire, como ocurre con el nitrógeno. En general, los equilibrios de reacción del fósforo tienden a mantener la mayor parte de él en condiciones no disponibles para las plantas o microorganismos.
Un manejo de fertilidad de suelos racional y sustentable hace indispensable aumentar al máximo la eficiencia de su utilización, la que no depende de mayores tasas de aplicación de fertilizantes, sino de fomentar procesos de reciclaje y de solubilización del fósforo en el suelo.
Los equilibrios de reacción entre las distintas formas de fósforo dependen de los coloides y minerales presentes en el suelo, el pH, la actividad microbiológica, la presencia de enzimas, ácidos orgánicos y la intensidad de la demanda del nutriente. Cabe destacar que el uso de fertilizantes químicos además de ser tóxicos para los microorganismos, colaboran en gran medida para fijar el fósforo no dejándolo disponible para la alimentación de las plantas.
Si bien la composición del suelo y su pH son difíciles de alterar, los agentes de origen biológico son posibles de manejar, lo que es de suma importancia, atendiendo que ellos tienden a mantener el fósforo en sus estados de mayor disponibilidad, lo que asegura un mayor y mejor uso del fósforo del suelo.
En síntesis, el uso de "humus de lombriz", por sus características de coloide, ser un producto orgánico con una abundante presencia de microorganismos, pH cercano a la neutralidad, entre otras características, permite recuperar la fertilidad de los suelos, en forma equilibrada y armoniosa con el medio ambiente.
Degradación de suelos:
La degradación del suelo a nivel mundial sigue aumentando, según un nuevo estudio de la FAO publicado en Julio del 2008, que recoge datos de un período de 20 años. La degradación de suelos es definida como el declive a largo plazo en la función y la productividad de un ecosistema.
Los datos sobre la degradación del suelo a nivel mundial son parte de un informe presentado por la FAO, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) e Información Mundial del Suelo (ISRIC). El estudio se denomina Evaluación de la Degradación del Suelo en Zonas áridas (LADA, por sus siglas en inglés.
La degradación del suelo está aumentando en severidad y extensión en muchas partes del mundo, con más del 20 por ciento de las tierras agrícolas afectadas, el 30 por ciento de los bosques y el 10 por ciento de los pastizales.
Cerca de 1.500 millones de personas, un cuarto de la población mundial, dependen directamente de suelos sujetos a degradación.
Las consecuencias de este fenómeno incluyen una disminución de la productividad agrícola, la migración, la inseguridad alimentaria, los daños a recursos y ecosistemas básicos, y la pérdida de biodiversidad debido a cambios en los hábitat tanto a nivel de las especies como a nivel genético.
La degradación del suelo tiene también importantes implicaciones para la mitigación y la adaptación al cambio climático, ya que la pérdida de biomasa y de materia orgánica del suelo desprende carbono a la atmósfera y afecta a la calidad del suelo y a su capacidad de mantener el agua y los nutrientes.
Los datos del estudio indican que a pesar de la determinación de los 193 países que han ratificado de la Convención de Naciones Unidas para combatir la desertización de 1994, la degradación del suelo está empeorando en vez de mejorar.
Cerca del 22 por ciento de las tierras sujetas a degradación se encuentran en zonas muy áridas o zonas subhúmedas secas, mientras que el 78 por ciento está en regiones húmedas. El estudio identifica que la principal causa de la degradación del suelo es la mala gestión de la tierra.
En comparación con evaluaciones previas, el estudio señala que la degradación del suelo ha afectado a nuevas zonas desde 1991, mientras que algunas áreas muy degradadas históricamente se encuentran ahora estables tras haber sido abandonadas o explotadas con un bajo nivel de productividad.
El estudio ha identificado una serie de lugares donde el suelo se utiliza de forma sostenible (19 por ciento de las tierras agrícolas), o se está alcanzando mayor calidad y productividad (10 por ciento de los bosques y el 19% de los pastizales).
Muchos de los avances en tierras agrícolas están asociados con el riego, aunque también hay ejemplos de mejoras en tierras agrícolas de secano y los pastizales en las praderas de las Grandes Llanuras en Norteamérica y en India occidental. Algunas de las ganancias corresponden al incremento de la cubierta forestal, ya sea a través de plantación de bosques, en especial en Europa y Norteamérica, y algunos proyectos de bonificación de tierras, como sucede en el norte de China. Sin embargo, algunas de las iniciativas positivas se basan en la invasión por bosques y matorrales de zonas de pastos y tierras agrícolas, lo que por regla general no se considera una mejora del suelo.
El estudio demuestra que la degradación del suelo continúa siendo un asunto prioritario que requiere atención renovada por parte de los individuos, las comunidades y los gobiernos.
Recuperación de suelos:
El término "recuperación de suelos" involucra una serie de factores a considerar. A modo de ejemplo, un suelo puede presentar una condición de degradación, un proceso de desertificación, un proceso de erosión (eólica y/o hídrica),una condición de contaminación (por derrames de productos químicos, saturación química por abuso de agroquímicos, relaves volcánicos, depósito de lodos contaminados generados en procesos industriales, etc.),de igual manera puede referirse a la pérdida de materia orgánica, la pérdida de la fertilidad natural, sin descontar modificaciones extremas en lo que respecta a la conductividad eléctrica y pH de un suelo (grado de acidez o alcalinidad),infestación sanitaria crónica (ejemplo nematodos), sin descontar alteraciones de orden físico como modificación negativa del perfil del suelo, entre otras opciones.
Cada una de las alteraciones o pérdidas señaladas, tienen entre sí una estrecha inter-relación, lo que determina una sinergia de efectos y reacciones que se potencian entre ellas.
Analizando en forma particular cada una de las alteraciones mencionadas, se puede señalar lo siguiente:
-Desertificación: ocasionada por tala excesiva, falta de cubierta vegetal permanente, riegos extensivos no controlados, no consideración curvas de nivel en riego, etc.
-Erosión eólica: falta de cubierta vegetal permanente, no disposición de cortavientos como barreras, etc.
-Erosión hídrica: falta de cubierta vegetal permanente, riegos no tecnificados, no consideración curvas de nivel en riego, no implementación de terrazas en sectores con pendiente pronunciada, etc.
-Derrames de productos químicos: lavado de equipos y maquinarias de uso en aplicación de químicos en superficie aledaña a corrientes de agua, accidentes por descuido en tránsito con carga química, etc.
-Agroquímicos: uso irracional y abusivo de pesticidas en general, incluyendo fertilizantes de síntesis.
-Residuos sólidos/líquidos industriales: no tratamiento previo de dichos residuos y eliminación directa a suelos de cultivo.
-Pérdida materia orgánica: quema de rastrojos, no aporte e incorporación de éstos en preparación de suelos, riegos no tecnificados, etc.
-Pérdida de fertilidad: fundamentalmente por aplicación de agroquímicos en prácticas de cultivo, no incorporación de materia orgánica en preparación de suelos, etc.
-Alteraciones pH: por aplicación de agroquímicos, establecimientos de cultivos no adecuados, incorporación de materia orgánica sin composta previa y posterior maduración, etc.
-Infestación fitosanitaria crónica: monocultivos, no práctica de rotación de cultivos, uso de semillas no certificadas, no aplicación de normas sanitarias en proceso productivo en general.
-Modificación del perfil: preparación de suelos en forma profunda con subsoladores, arados y rastras no adecuadas.
A modo de conclusión, para recuperar un suelo determinado, es preciso tener presente los factores señalados entre otros, el historial del suelo en cuanto a su uso, análisis de dicho suelo mediante muestreo, topografía del mismo, factores edafoclimáticos, cultivos a establecer, etc.
Agricultura orgánica, Normas de fertilización y enmiendas:
Las Normas IFOAM, sobre agricultura orgánica indican sobre el particular:
Productos para la Fertilización y la Enmienda del Suelo
En la agricultura orgánica, el mantenimiento de la fertilidad del suelo puede lograrse mediante el reciclado de la materia orgánica, cuyos nutrientes pasan a estar disponibles para los cultivos gracias a la acción de los microorganismos y bacterias.
Muchos de estos insumos están restringidos para su uso en la producción orgánica. El concepto "restringido" significa que el programa de certificación debe establecer condiciones y procedimientos para su uso. Se debe tener en cuenta los factores como la contaminación, el riesgo de desbalances nutricionales, o el agotamiento de los recursos naturales.
En forma específica en cuanto a los minerales, se considera lo siguiente:
Algas marinas (sin restricción), cenizas de madera no tratada (restringida), cloruro de calcio (restringido), cloruro de sodio (restringido), elementos menores (restringido), enmiendas calcáreas y magnésicas (restringidas), escoria básica (restringida), fosfatos naturales (restringidos). Piedra caliza, yeso y tiza (sin restricción), potasio mineral con bajo contenido de cloro, como el sulfato de potasio, la silvanita, patenkali (restringidos), roca de magnesio (restringida), roca pulverizada (restringida).
Existe la opción de realizar enmiendas a suelos, mediante el aporte de materias orgánicas específicas, que de acuerdo a su pH y contenido de nutrientes, se consideran en un programa de manejo de suelo.
Saludos cordiales.
Patricio


 Respuesta #2 - Publicada 21/04/2009 por:  
 Santi man Usuario registrado: Abr 2009
Santiago (Providencia) - Chile
Re: Fertilidad, degradación y recuperación de suelos:
Buenas Patricio, que buen artículo. Te felicito por la capacidad de sintetizar y aterrizar un vasto conocimiento para que sea de fácil comprensión. Soy estudiante de Agronomía e Ingeniería Forestal y quería preguntarte por qué "el uso de fertilizantes químicos además de ser tóxicos para los microorganismos, colaboran en gran medida para fijar el fósforo no dejándolo disponible para la alimentación de las plantas."

Sabes ¿cuál es el proceso que ocurre? ¿O es una consecuencia de la carencia de microorganismos a raiz del exceso de agrotóxicos?

 Respuesta #1 - Publicada 11/02/2009 por:  
 Los Verdes--puerto Rico Usuario registrado: Sep 2008
Fajardo (***) - Puerto Rico
Re: Fertilidad, degradación y recuperación de suelos:
(1 Respuesta)

Saludos,

He estado aprendiendo sobre este tema y me gustaría compartir este documento:

http://www.sith.itb.ac.id/mgbm/Moss substrate rebuilding report.pdf

Nuevos caminos.

Francisco Frontera Robledo

Ver respuesta (1)  
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