Hola de nuevo Miguel.
El extractor cúbico de sustrato que confeccioné lo uso desde el primer día con excelentes resultados. Quizá no se aprecia bien en las fotografías que publiqué en una pasada intervención a finales del año pasado, pero las varillas/pinches de penetración no son lisas, sino rugosas; esas rugosidades se corresponden con la rosca de un tornillo de diámetro adecuado (semejante al pinche hecho con hierro de construcción), al que posteriormente se le afilaron las puntas; no tanto como para que sea peligroso para el operador, pero sí lo necesario para facilitar su penetración en el lecho/sector. Sólo tengo que inclinar la mano un poco (sin temor de que se caiga su contenido, es decir, sin necesidad de poner la otra mano debajo), no mucho, para extraer todo el contenido, que no se cae porque tengo instalado un sistema de riego localizado de alta frecuencia por microaspersión, diseñado y calculado por mi mismo, que además de permitirme conseguir una alta eficiencia de aplicación del agua de riego, mantiene siempre la humedad cerca del máximo productivo (85-95%), debido precisamente a esa alta frecuencia de aplicación (ocurriría lo contrario a, por ejemplo, un riego de turno amplio para regar un determinado cultivo, donde en los días precedentes al riego, el contenido de humedad del suelo estaría cerca del mínimo -punto de marchitez- y en los días posteriores estaría, sin embargo, cerca del máximo -capacidad de campo-. Aquí el contenido de humedad de los lechos siempre estaría cerca de lo que sería la capacidad de campo del suelo del ejemplo; en nuestro caso, cerca de la horquilla que nos permite mantener indefinidamente un máximo nivel de producción -si se respetan otros parámetros productivos y hay un buen manejo en todas las etapas del proceso-). El agua de riego, mediante este sistema, es aportada de forma precisa (¡si no hay viento excesivo!), sin producir nunca lixiviados, que lavarían los nutrientes solubles de la pila de vermicompostaje, disminuyendo la calidad del producto final, como ya me explicó. Aquí radica la clave de que no se caiga el contenido del extractor (aunque los pinches también tienen que tener su superficie rugosa). Con ello, en fin, he conseguido cubrir un doble objetivo:
- Mantener la humedad alta en los lechos, sin inducir la aparición de lixiviados (menos aún encharcamientos prolongados), y
- Facilitar y agilizar la labor cotidiana de muestreo.
Un saludo profesor.
Carlos Navarro
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