Distinguido Dr. Schuldt:
Nada más erróneo que concebir a la biotecnología como sinónimo de ecotecnología y no se trata de un problema lingüístico sino de interpretación filosófica y ética. Mi crítica es hacia los conservadores economicistas en beneficio del conservacionismo ecológico desde una visión social. Intentaré exponer mis argumentos.
No recuerdo haber leído en este foro a ningún biotecnólogo reduccionista que sostenga que la lombricultura no es parte de la biotecnología. Al contrario, tal y como lo he dicho y en el mismo video “Semillas esclavas” se aprecia, los biotecnólogos reduccionistas incorporan conceptos y ecotécnias propias de la permacultura para hacer creer a la sociedad que sus prácticas de manipulación genética en el campo de los alimentos pretenden evitar hambrunas, que son compatibles con la ecología e inofensivas para con la naturaleza como los abonos orgánicos por ejemplo, reduciendo el problema al nivel de la interpretación de una sociedad desprotegida y desinformada.
Ahora bien, seamos moralistas. supongamos que la ingeniería genética no es mala, pero en este andamio pantanoso y subjetivo se puede decir que tampoco es buena o que depende de las circunstancias. La pistola no es mala, tampoco eres malo si la usas para defenderte, pero si la usas para agredir a tus semejantes, tanto la pistola como tú son malísimos -decía mi abuela- desde que tengo uso de razón.
Si el gran capital altruistamente se apoya de la ingeniería genética para frenar el “albinismo” y la “lepra” de la gente en Etiopía, si la Universidad de Harvard y la fundación Roqefeller unen esfuerzos y mediante ella buscan que el hígado humano se regenere, bienvenida la biotecnología. La crítica no mía sino de mucha gente hacia la biotecnología radica en que las transnacionales pretenden patentar la vida y los alimentos bajo pretexto de alimentar a la gente de Somalia o a la de los países pobres sin importarles el daño irreversible a la biodiversidad de la flora y de la fauna y sobre todo a la salud humana en general desde un discurso ecologista, sabiendo plenamente que no existe déficit de alimentos sino especulación y desestabilización de las culturas agrícolas milenarias de tales países. Luego entonces aquí la biotecnología se convierte en otra arma de un neo colonialismo que amenaza a la humanidad, en beneficio de la irracionalidad.
En este aspecto, dejemos que los biotecnólogos reduccionistas sean quienes opinen, que la gente conozca sus argumentos y las bondades de la ingeniería genética en cuestión agroalimentaria, sin caer en la tentación de convertirnos en sus voceros o en sus defensores que es lo peor, sobre todo, viniendo de lombricultores y de un foro para mí, tan importante, todo por aferrarse a la semántica de un concepto clásico, sabiendo que el lenguaje científico está construido por conceptos en constante evolución.
Respecto al ejemplo del “medio ambiente” diré que efectivamente desde el lenguaje científico del especialista resulta ser un pleonasmo, pero para el campesinado mexicano o quizás para el ecuatoriano puede ser enfático y hasta correcto. Discutir esto es tan ocioso como buscar la otra mitad del “ambiente” sabiendo que no se puede dividir y mucho menos a la mitad.
Totalmente de acuerdo con usted en que debemos tener una visión amplia del asunto, tan amplia como para no pretender colocar una coma entre biotecnología y ecotecnología, primero porque entonces ¿qué sentido tendría la sistematización de conceptos hecha por la epistemología moderna? Segundo porque no todo lo biotecnológico es ecológico, así como no todas las ecotecnias ni todo lo orgánico es ecológico. Ejemplos sobran.
El maíz transgénico BT de Monsanto y otros más de Novartis, subsidiados por el gobierno estadounidense e introducido sin ningún control por burócratas mexicanos, supuestamente para alimentar a campesinos de Oaxaca y Puebla (cunas del maíz cultivado desde hace más de 8 mil años documentados antropológicamente), está impactando desastrosamente en la diversidad de cerca de 100 variedades nativas de maíz como lo demostró el Dr. Chapela de la Universidad de California, de la misma unión americana.
Cierto, la generación eléctrica con energía solar es una ecotécnia que también impacta el ambiente porque aún requiere de pilas para su funcionamiento, pero la diferencia filosófica y ética es abismal entre la biotecnología y la ecotecnología en estos 2 simples ejemplos.
Ahora bien, si la permacultura la vemos desde un enfoque demográfico como la permanencia del género humano a costa del impacto ambiental, por supuesto que habrá polución antropogénica porque los humanos somos anti ecologistas por naturaleza, siendo tolerable si la causa es la sobrevivencia pero criticable si es por conservadurismo.
Si su apreciación es que la lombricultura es parte de la biotecnología ya sea tradicional o moderna y que el concepto de ecotecnología sale sobrando, que puedo esperar de mis comentarios. que así sea, respeto su punto de vista aunque no lo comparto porque considero que desde ese punto de vista no le hacemos ningún favor a la lombricultura a la que nos devemos.
Probablemente esta discusión ya esté más depurada en otros países como Brasil o Alemania por citar algunos países con mayor trabajo académico en permacultura. Entre tanto, bienvenidas todas las fuentes posibles.
Que sus vacaciones sean placenteras y que goce de plena salud al igual que su familia. Por sobre todo, mi fraternal saludo.
Pedro Guerrero.