No es tan así.
Se trata de ADAPTAR EL CULTIVO A LAS CONDICIONES AMBIENTALES DE TU ZONA (máxime si se producen grandes variaciones climáticas), NO de reducir la cantidad de alimento a las lombrices. Aquí también tenemos una estacionalidad acusada y ello no nos impide reducir la producción, en modo alguno.
Las condiciones ambientales ideales no son las que nos proporciona la naturaleza (me explico: el invierno es muy duro en el interior, pero nosotros podemos elevar la altura de la pila a 1,5 m y salvar esta dificultad u obstáculo, que no lo son tanto realmente), sino las que nosotros les proporcionamos a las lombrices con una altura de la pila acorde a la estación del año, humedad adecuada, manejo adecuado, etc.
Si te quedaras con esta idea sería fantástico. Vas a ser Ingeniero (yo también lo soy), pero debemos aprender también a ser buenos "pastores de lombrices". La ecuación es simple: nosotros les proporcionamos a las lombrices las condiciones adecuades (independientemente de la estación) y las guiamos de manera adecuada (manejo y conducción del lombricultivo), y ellas, que son muy agradecidas, hacen el resto. La generalidad de lombricultores quiere producir mucho humus y de forma rápida (y ello es muy loable, por supuesto), pero el camino para lograr este objetivo es sumamente excitante. Esta es la verdadera esencia de la Lombricultura.
Un afectuoso saludo, compañero.
Carlos Navarro González
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