PESO O NÚMERO DE LOMBRICES. Miguel SCHULDT (Facultad de Ciencias Naturales y Museo, UNLP; Conicet).
Estas alternativas cuantitativas han sido debatidas en el foro en distintas ocasiones sin que se arribara a una conclusión en cuanto a cual de ambas modalidades expresa mejor una cantidad de lombrices dada. Una cuestión que para ser respondida requiere tener en cuenta los errores en las determinaciones (del número de animales o su peso), el destino de las lombrices (reproductores para expandir un cultivo o biomasa para destinos diversos: alimentación animal entre otros), también los hábitos de los lombricultores, su relación y contraste entre algunos mitos (una lombriz adulta pesa 1 gramo) y la información disponible en el ámbito de la biología. Sobre la base de estos aspectos, analizados con objetividad, es factible delinear criterios para una toma de decisiones donde el azar queda relegado a su mínima expresión. No se aborda la cuestión de los “núcleos” dado que nada significan por si salvo se anteponga un concepto –núcleo doméstico: 2.000 a 5.000 lombrices.
Rango de variación del numero de lombrices en los cultivos [tamaño de la población por unidad de superficie de cultivo –1 lecho (L) equivale a una superficie de 2 m2/b/font. La cantidad de lombrices presentes en un cultivo depende de la densidad inicial (lombrices/Lecho) y del tiempo transcurrido desde la siembra, calidad del alimento (sobre todo el grado de envejecimiento del mismo post generación), y del manejo del cultivo en el marco de los diversos factores limitantes (temperatura, pH, humedad). Los tamaños de población que resultan para diversos alimentos (sustratos), o mejor dicho la cantidad de lombrices que pueden albergar distintos sustratos es definida y la máxima capacidad de porte (saturación del sustrato) posee limites, sabiéndose que mas allá de esos valores se producen fugas (tras lluvia o riego intenso) si no media una subdivisión. Un lombricultivo cuya base es “panza” de vaca o estiércol equino (ambos combinados con materiales ricos en carbono –fibra) soportará de 70.000 a 120.000 lombrices/ L, que en el caso de residuos hogareños puede llegar a 140.000l/L o duplicar aún este valor con algunas dietas frescas de difícil manejo (Schuldt y otros, 1999a,b). Si el cultor tiene el habito de emplear alimentos viejos y compostar con elevación térmica la capacidad de porte del cultivo baja. La modalidad de venta mas frecuente basa en un precio por lecho a saturación, y consecuentemente, al adquirir lombrices de un productor, es bueno conocer detalles de la conducción del emprendimiento. La mayoría de las veces la determinación del grado de saturación del sustrato con lombrices surge de apreciaciones subjetivas, es decir sin mediar un muestreo (Schuldt y otros, 1998), aspecto no soslayable si pretendemos una aproximación seria al numero de lombrices en danza (tema tratado exhaustivamente en el foro). La venta por número de lombrices tiene una tradición defendible en la lombricultura. Lo que no quiere decir que la cantidad de lombrices presentes en una bolsa sea asunto libre de polémica, máxime cuando depende de la cantidad de sustrato que las alberga y que el traslado requiere (una bolsa arpillera plástica de 60 decímetros cúbicos puede albergar unas 35.000 lombrices).
Rango de variación del peso de lombrices en los cultivos Cuanto pesa una lombriz? Cuantas lombrices entran en un kilo? son preguntas frecuentes. Una recién eclosionada del cocón apenas 0,00x gramos, que adquiere la madurez sexual en torno a 0,240 gr (2,5 a 3 cm de largo y edad próxima a los 3 meses) y según la dieta puede llegar a pesar de 0,8 a 1,4 gr. (Di Masso y otros, 1997; Schuldt y otros 2001). Del punto de vista matemático se resuelve fácilmente si se conoce la estructura de la población (cantidad de cocones, juveniles, subadultos y adultos presentes en la misma) y/o valores medios del peso vivo de cada uno de los estamentos poblacionales en las muestras. Sin duda una buena y eficiente eliminación del sustrato es indispensable. Eliminación de sustrato y estrés son sinónimos, y el estrés implica un gasto energético adicional que se sustrae al que requiere el crecimiento y/o la reproducción. Consejo: en lo posible evite comprar por peso ya que nunca tendrá seguridad acerca de cual es el peso vivo de las lombrices y cual el del sustrato. Puede no obstante haber circunstancias que obliguen a considerar el peso (biomasa) como será el caso si elabora algún preparado (núcleo proteico con harina de lombriz) o simplemente quisiera comparar tasas de conversión en alimentación animal.
Como debiera ser la estructura de la población si deseara iniciar un criadero. Aquí la pregunta controvertida es ¿lombrices grandes o pequeñas?, a la que con demasiada frecuencia suele responderse erróneamente y optar por la prevalencia de lombrices grandes, de máxima talla (5-7cm de largo, con mas de 6 meses de edad). En muchos invertebrados la fecundidad (numero de embriones/juveniles por puesta) de los animales se relaciona positivamente con el tamaño de ellos (crustáceos, moluscos), pero no en Eisenia foetida cuyos cocones reflejan la talla del animal (cocones grandes, lombrices grandes) solo exteriormente, dado que el contenido del cocón, independientemente de la talla de la lombriz, suele albergar una media de 2 a 4 lombrices (Venter y Reineke, 1988; Edwards y Bohlen, 1996, Schuldt y otros, 1999b). Los animales grandes suelen ser menos adaptables (estrés) y menos frecuentes en sus acoples que los reproductores jóvenes. Es decir conviene trasladar animales jóvenes para una inseminación dado que padecen menos un cambio de habitat y serán mas prolíficos en el nuevo medio. La estructura de la población se halla sujeta a cambios continuos inherentes a la dinámica de la misma y dependiente de la estructura inicial, la densidad de la misma y en definitiva subordinada al conjunto de factores tanto independientes como dependientes de la densidad, por lo que todo lo relativo al manejo del cultivo determina la estructura en un momento dado. Sobre la base de nuestra experiencia, las fluctuaciones extremas en la estructura van desde una población integrada unicamente por subadultos y adultos, como es el caso de las que en autosiembra colonizan nuevos sectores (y a los que no accede quien desea adquirir lombrices), poblaciones subdivididas con frecuencia y compuesta, además de cocones y juveniles, con una provisión importante de subadultos y adultos jóvenes (que en algunos casos pueden alcanzar valores cercanos al 70-80%), hasta poblaciones que no son subdivididas y han llegado a un equilibrio con la capacidad de carga del alimento. En esta última situación también será igualmente muy importante la fracción de subadultos y adultos (pudiendo superar el 70%), pero prevalecerán los animales viejos. De allí que la segunda opción proporcionará los pies de cría mas adecuados para iniciar un lombricultivo. Una situación a definir son los animales que en autosiembra permanecen como residuales en los sectores de cultivo (después de 6 meses desde el inicio de la emigración): poseen una estructura interesante con mas de un 80% de animales juveniles y subadultos (55%). Los juveniles pueden efectuar rápidamente el transito a subadultos, pero los subadultos son animales de gran talla (viejos) que perdieron el clitelo (posiblemente por falta de nutrientes), aunque esta es una situación reversible. De todas maneras, la estructura de la población cambia de continuo y el muestreo es la única herramienta que permite definirla en términos de un error razonable, y que es lo que hacen cada vez mas lombricultores para el seguimiento del cultivo.
REFERENCIAS
CURSO INTERNACIONAL “Lombricultura: Aplicaciones en el ámbito agropecuario, industrial y doméstico.” POR INTERNET. manualdelombricultura.com: 81 págs. 2001
Di MASSO, R.J., L.B. MARC y N.R. BIASATTI, 1997. Earthworm Eisenia foetida (Savigny) growth in Coypu and other animal faeces as nutritional substrata. Megadrilogica, 6(12):105-112.
EDWARDS, C.A. y P.J. BOHLEN, 1996. Biology and Ecology of Earthworms. London, Chapman & Hall. 425 p.
SCHULDT, M., A. RUMI, L. GUARRERA Y H.P. De BELAUSTEGUI, 1998. Programación de muestreos de Eisenia foetida (Annelida, Lumbricidae). Adecuación a diferentes alternativas de manejo. Rev.Arg.Prod.Animal, 18(1):53-66.
SCHULDT, M., A. RUMMI, L. GUARRERA, H.P. DE BELAUSTEGUI Y J.P. MAURO, 1999a. Producción de lombricompuesto a partir de egestas de feedlot: Población de lombrices y gestión de residuos. Rev.Arg.Prod.Animal, 19(2):331-346.
SCHULDT, M., A., RUMI, P.H. de BELAUSTEGUI, y M.C. DAMBORENEA, 1999b. Potencial reproductor de Eisenia foetida (Annelida, Lumbricidae) y estructura poblacional del lombricultivo. 14º. Congr. Lat. Cs. Suelo –CLACS-99 (Pucón, CH; nov. 99; versión CD), VI-4: 4 págs.
SCHULDT, M., A. RUMI, D. GUTIERREZ GREGORIC, J. BODNAR, N. REVORA, V. TASSO, M. VALENTI y J. VARELA, 2001. Crecimiento, madurez sexual y potencial reproductor de Eisenia foetida (Annelida, Lumbricidae) con scrap de arroz, estiércol de conejo y residuos domiciliarios. 11a. Jornada Nacional de Lombricultura; Gral. Cabrera, Córdoba, octubre 2001.
VENTER, J.M. y A.J. REINECKE, 1988. The life cycle of the compost worm Eisenia fetida (Oligochaeta). S.Afr.J.Zool. / S.Afr.Tydskr.Dierkd. 23(3):161-165.
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