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  Mensaje (1 respuestas):
 Publicado 26/10/2012 por:  
 Miguel Schuldt Usuario registrado: Feb 2006
El Bolson (Rio Negro) - Argentina
LOMBRICES “DE TIERRA”, COLONIZACION DE NUEVOS AMBIENTES Y ECOLOGIA:
A raíz de una nota sobre lombrices invasoras (BBC Mundo, Actualizado: 24/09/2012) de Coles y Walter (2012) y que tuviera amplia difusión, mencionándose tanto efectos positivos como negativos resultantes de la introducción de especies foráneas en nuevos medios de la mano del hombre (antropocoria) y que curiosamente nadie comentara en el foro tomo la posta para una discusión amplia por que nos afecta a todos los que cultivamos lombrices.

Esa nota amerita algunos comentarios y aclaraciones en cuanto la supuesta ausencia de lombrices autóctonas en muchos de esos medios previa a su introducción, así como también discutir algunos efectos de las lombrices sobre otros grupos animales, particularmente los milpies, que son una constante conspicua en nuestros lombricultivos. Estos comentarios se refieren contrastando lo planteado en la nota acerca del medio natural y la incidencia ambiental en condiciones del cultivo intensivo de lombrices. Una situación dispar ya que la lombricultura apoya en una crianza más o menos confinada de lombrices epigeas (del estrato de la hojarasca) y en detrimento de los grupos endogeos y anécicos.

Mas allá de que en términos generales la presencia de lombrices sea una medida de la salud del suelo (Meinicke, 1988), las especies epigeas son estrategas de la “r” y en consecuencia poseen un potencial reproductor elevado y suelen ser los organismos de la macrobiota (ancho corporal mayor de 2 mm) del suelo cuya biomasa es dominante (Begon y otros, 1988; Domiguez y Edwards, 2004; 2009) y por ende no pueden dejar de ser evaluados en este contexto. Son organismos que inciden significativamente sobre el reciclado de nutrientes en el suelo, con efectos bio-físico-químicos que, afectan no solo la estructura y textura del suelo, sino de un modo muy específico y propio de cada especie de lombriz, y potencialmente de cada sustrato, redireccionan directa e indirectamente el accionar de las poblaciones microbianas del suelo, conformando complejas relaciones tróficas, por lo que necesariamente su acción no puede pasar desapercibida en el medio (Domínguez, Aira, Gomez-Brandón, 2009).

Hay coincidencia en que el compostaje y el vermicompostaje constituyen las tecnologías ambientalmente limpias apropiadas para reconvertir, estabilizar y agregar valor a materiales orgánicos que de otra manera irían a engrosar rellenos diversos (Landsfarmig) donde constituirían una fuente potencial de contaminación (Domínguez y Edwards, 2009). Actualmente no existen reparos para la implementación del compostaje/vermicompostaje como se desprende del presente trabajo, tras analizar el origen y la dispersión de los anélidos, la introducción de especies y la situación de los lombricultivos de Eisenia fetida y E. andrei, que son las especies que lideran globalmente la lombricultura.

Las principales conclusiones de un trabajo mas amplio que desarrollo para publicar en una revista especializada son las siguientes:
1)Aunque la última glaciación haya diluido y parcialmente borrado los rastros de buena parte de la oligoquetofauna autoctona, las probabilidades de la invasión de las aguas continentales y el medio terrestre desde los ancestros marinos (Poliquetos), existió a lo largo de la era primaria, en virtud de la deriva de las placas continentales, para todos los continentes.
2)En la mayoría de los lombricultivos de América se utilizan dos especies provenientes de Eurasia (Eisenia fetida y Eisenia andrei) que ya se hallaban presentes en la mayoría de los medios naturales, previo al auge de la lombricultura en los años 80, pudiendo suponer que se incorporaron antropocoria mediante a lo largo de las últimas 5 centurias.
3)Un lombricultivo bien manejado provee muy pocos ejemplares al medio circundante con solo dosificar apropiadamente el alimento y controlar la densidad de la población de lombrices, manteniéndola, en lo posible, por debajo de la capacidad de porte del lombricultivo.
4)En los lombricultivos con estas especies no se producen interacciones negativas con los milípedos del estrato de la hojarasca que prosperan y operan en un nicho ecológico diferente al de las lombrices, las cuales no parecieran ver afectado su potencial reproductor, siendo común observar progresiones anuales en los lombricultivos del orden de 27,5 veces la población original.


El tema da para discutirlo, espero sirva como puntapié inicial.

Saludos cordiales Miguel


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