Motivado por diversas consultas respecto al cultivo orgánico de especies medicinales y arómaticas, a continuación señalo algunos tópicos como adaptaciones climáticas, requerimientos y prácticas de cultivo sugeridas para algunas especies. REQUERIMIENTOS AGROCLIMÁTICOS: El toronjil (Melissa officinalis)requiere de suelos con buena estructura, alto contenido de materia orgánica y de preferencia franco arenosos. Esta es una planta sensible a las heladas,su follaje muere con temperaturas inferiores a 0ºC, sin embargo la planta es capaz de recuperarse. No se recomienda su cultivo en zonas con heladas en primavera, requiere de riego en los meses calurosos.Es una especie de germinación lenta, la siembra directa no tiene buenos resultados, por lo general se propaga vegetativamente. Las distancias de siembra oscilan entre 40 y 50 cm. entre hileras y 30-40 cm. sobre la hilera. La hierba de San Juan (Hypericum perforatum)requiere de suelos asoleados,una planta vogorosa tolera bien las heladas, no así el exceso de humedad, requiere de riego, especialmente luego del corte de verano.Si bien la siembra directa favorece la floración el primer año, se recomienda la práctica de almácigo y trasplante, el cual debe ejecutarse en primavera, considerando 40-45 cm. entre hileras y 30-35 cm. sobre la hilera, lo que favorece la ventilación entre las plantas y previene problemas de hongos. El cultivo del hinojo (Foeniculum vulgare)requiere de suelos profundos y fértiles, con pH cercano a la neutralidad, no tolera una humedad permanente ni suelos compactados. La semilla requiere para madurar de un otoño seco y soleado. Con la existencia de variedades mejoradas, hoy es común la siembra directa, la cual se realiza en primavera. Las distancias entre hileras varían entre 40 y 75 cm., ocurriendo la germinación aproximadamente 3 semanas post siembra. La echinacea (Echinacea purpurea y pallida)se cultiva en suelos livianos y profundos, sin piedras, lo que permite una fácil cosecha de raíces. Sólo asi se desarrolla la raiz en forma óptima y se puede limpiar fácilmente post-cosecha. Es un cultivo que tolera bien las heladas, es sensible a la sequía y generalmente presenta marchitez en suelos livianos durante el verano.Posee una germinación lenta y de difícil desarrollo, por lo que se recomienda usar plantines o speedlings. La práctica de almácigo y trasplante permite obtener cosecha de raíces y follaje el primer año. El cultivo se establece en primavera, usando una distancia de 40-45 cm. entre hileras y 30-35 cm. sobre la hilera. PRÁCTICAS RECOMENDADAS: 1.-Rotación de cultivos: en el diseño de las rotaciones de cultivo, es preciso intercalar plantas con cosecha de flores, hojas, semillas y raíces, combinar diferentes familias de plantas por razones fitosanitarias, considerando que algunos cultivos son anuales, otros bianuales y algunos perennes. 2.-Abonadura en verde: sembrar cultivos de leguminosas con el fin de incorporarlo en su máxima expresión de biomasa, lo que permite reciclar cantidades importantes de nutrientes, inducir altos niveles de actividad biológica y mejorar las características físicas-químicas del suelo, además, proteger los suelos de erosión, se logra disminuir las malezas, entre otros beneficios. 3.- Control de malezas: Se aduce que el control de malezas es uno de los problemas más difíciles de solucionar en la agricultura orgánica, lo cual no es efectivo, si se elige inicialmente un suelo con bajo nivel de enmalezamiento, se aplica la rotación de cultivos y la abonadura en verde antes descrita. Luego, una vez establecido el cultivo, se debe observar constantemente su desarrollo y germinación, controlando las malezas en su crecimiento inicial, lo que facilita su control mecánico/manual. En cultivos perennes se recomienda el uso de mulch orgánico para controlar las malezas, cuidando que la altura no supere el nivel de corte en cultivos de cosecha de hojas como es el caso del toronjil o la salvia. 4.- Fertilización: la fertilización se debe hacer en base a la incorporación de humus de lombriz, el cual debe ser de buena calidad. Se debe aplicar en primavera, previo análisis de suelos y los requerimientos específicos de cada cultivo. En general, se recomienda aplicar entre 5 y 10 toneladas por hectárea, incorporado superficialmente a nivel de la línea de cultivo. En cultivos que se realizan varios cortes por año, como es el caso del toronjil, salvia y la hierba de San Juan, se recomienda aplicar 5 toneladas/há después de cada corte. Ingeniero Patricio Basaure D. Director Lombritec - Chile
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