Se ha impactado de tal manera los recursos naturales a través de las actividades agrícolas y pecuarias, que se ha deteriorado, de manera casi irreparable, los recursos naturales renovables, reducuendo al máximo sus complejas cadenas y especiales características. Por ésta razón, es indispensable, a la luz de los antecedentes científicos y ecológicos, revisar,adoptar y crear estrategias menos lesivas. La disciplina científica que enfoca el estudio y la práctica de la agricultura, la ganadería y el uso de los recursos naturales, desde una perspectiva ecológica, se denomina AGROECOLOGÍA.
La AGRICULTURA ORGÁNICA es una forma de producción, basada en el respeto al entorno para producir alimentos sanos de la máxima calidad y en cantidad suficiente, utilizando como modelo a la misma naturaleza, extrayendo de ella toda la información posible, asistida con los conocimientos científicos y técnicos vigentes. Su interés no es solamente el aumento de la producción para satisfacer las necesidades inmediatas alimentarias y de lucro, como es el paradigma prevalente en nuestros días; sino que basandose en la experiencia del deterioro de la biósfera y de la calidad de vida, busca la recuperación permanente de los recursos naturales para el beneficio de la humanidad. Así, la AGRICULTURA ORGÁNICA mantiene un enfoque que intenta proporcionar un medio ambiente limpio y balanceado, siendo su objetivo potenciar la capacidad productiva, la fertilidad natural, la vida del suelo y el control natural de plagas y enfermedades, además de otros desórdenes biológicos, químicos y físicos, en forma sostenida, mediante el diseño y construcción de AGROECOSISTEMAS más diversificados y del empleo de tecnologías autosostenidas. Estas estrategias deben estar fundamentadas en principios ecológicos, que incluyan un óptimo reciclaje de nutrientes y materia orgánica, flujos cerrados de energía, poblaciones de plagas en balance armónico y uso múltiple del suelo y del paisaje ecológico.
La BIODIVERSIDAD juega un rol principal en el restablecimiento y mantención del balance ecológico, contribuyendo a la retroalimentación en los distintos niveles tróficos de la escala biológica. Cuanto más expecies coexistan entre y dentro de los diferentes niveles, mayor es la estabilidad del sistema natural o del AGROECOSISTEMA. En contraste, mientras más limpio de vegetación espontánea y menor número de cultivares de plantas o árboles exista, la agresividad, velocidad de crecimiento y recurrencia de las poblaciones de plagas y enfermedades será mayor.
En la actualidad,se hace énfasis en un enfoque de ingeniería ecológica que consiste en analizar y ensamblar los componentes bióticos y abióticos, y sus interrelaciones en los distintos niveles tróficos del AGROECOSISTEMA. El balance natural y la regulación de las plagas depende del grado de complejidad de los componentes del AGROECOSISTEMA. De ésta forma, las interacciones de los distintos niveles de los componentes del AGROECOSISTEMA se traducen en los rendimientos de los cultivos. Es decir, el RECICLAJE DE NUTRIENTES Y MATERIA ORGÁNICA, y las relaciones tróficas entre plantas, insectos y otros, se convierten en sinergismos como los mecanismos de control natural. Cabe destacar tres tipos de interacciones que es posible explotar: 1.- Rotaciones de cultivos 2.- Práctica de los policultivos 3.- Reciclaje de la materia orgánica a través de la LOMBRICULTURA, práctica orientada a recuperar la fertilidad de los suelos.
Cabe destacar que el suelo es un refugio de especies bioreguladoras, tanto de depredadores, parasitoides, competidores o entomopatógenos. El suelo es también fuente de inóculo de microorganismos con habilidad saprofítica competitiva o antagonistas de enfermedades, los que en condiciones AGROECOLÓGICAS favorables, son útiles controladores o reguladores de enfermedades de las plantas e insectos. La aplicación de productos químicos, casi todos ellos de amplio espectro, matan los bioreguladores existentes. Existe además, un efecto perjudicial de los fertilizantes y enmiendas químicas aplicadas a los suelos, dado que actúan sobre los estados inmaduros de los depredadores y microorganismos entomopatógenos, debido al efecto modificador de pH, corrosivo o deshidratante de estos productos.
Otra nefasta práctica, es la QUEMA DE RASTROJOS, lo que determina la mortalidad de biorreguladores adheridos o que se desplazan sobre los residuos orgánicos, mortalidad que es casi total y puede alcanzar a la mayor parte de los organismos de la meso y microfauna útil, localizada en los primeros centímetros del suelo. Esta práctica perjudica tanto a los biorreguladores, como a los descomponedores, bacterias fijadoras de nitrógeno y muchos organismos benéficos que viven en el suelo. Si a ésto se suma la pérdida de nutrientes, es clara la necesidad de erradicar ésta práctica de campo, reemplazandola por la biotecnología de la LOMBRICULTURA.
Ingeniero Patricio Basaure D. Director Lombritec - Chile
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