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 Publicado 18/01/2005 por:  
 Patricio Basaure Usuario registrado: Dic
Chile
VALOR NUTRITIVO DE RASTROJOS DE HORTALIZAS:
Terminada la cosecha de hortalizas, quedan en el terreno rastrojos o restos que incluyen plantas completas, hojas, tallos, inflorescencias, frutos y tubérculos, en distintas proporciones, que muchas veces se queman o simplemente son considerados "basura".

La gran superficie dedicada al cultivo de hortalizas a nivel mundial representa la generación de una masa significativa de materia orgánica rica en nutrientes. La mayoría de estos cultivos se realizan en primavera y verano, sin embargo a nivel de cultivos bajo plástico es posible desarrollar estos cultivos durante casi todo el año.

Considerando que la cosecha se realiza cuando las plantas se encuentran tiernas, con altas concentraciones de nutrientes a nivel de hojas, tallos, frutos y flores, estos rastrojos poseen un alto contenido de proteína bruta, una gran digestibilidad, lo que los hace muy semejantes a un buen heno de alfalfa (en el caso de considerarlos para alimentación animal directa), si bien es cierto que tienen un bajo aporte de energía.El valor nutritivo de rastrojos de hortalizas es muy superior a los rastrojos de cereales y de chacarería.

A continuación se señalan algunos datos interesantes sobre algunos rastrojos de hortalizas:

RASTROJO DE ACELGAS:
Un cultivo de acelgas deja en promedio un rastrojo de entre 30-35 toneladas de materia verde, equivalentes a 2 y 3 toneladas de materia seca por hectárea. Estos rastrojos poseen un alto contenido de proteína bruta y de cenizas, con un valor intermedio de digestibilidad, presentando una elevada cantidad de sales.

En caso de considerar este rastrojo para alimentación animal en forma directa, por la alta presencia de sales, se debe evaluar el problema de absorción del Calcio en vacas lecheras o la provocación de cálculos renales, principalmente por la formación de oxalato de calcio. Este rastrojo, en caso de alimentación animal, se puede usar como soiling (alimentación en verde en el establo o criadero) en animales que estén en pastoreo directo. En vacas de lechería y en cabras, sólo se recomienda su uso durante el último tercio de la preñez.

En animales para carne, en el caso de los novillos recién destetados o en novillos de crianza, satisfacen sus necesidades de proteínas. En novillos en engorda deben incluirse en menor porcentaje de la ración total y suplementar con algún grano o fuente energética para compensar el bajo aporte de energía.

RASTROJOS DE APIO:
Estos están formados por los tallos basales con las hojas y coronoa que quedan en el suelo después de la cosecha. Presentan un buen valor nutritivo con niveles medio de proteínas y alta digestibilidad. Tienen un alto porcentaje de agua y de cenizas, éstas últimas debido a la contaminación con tierra. Es un rastrojo muy apetecido por los animales, por lo que resulta fácil incorporarlos en las dietas alimenticias.

Posterior a la cosecha, quedan rastrojos o residuos de 30 a 40 toneladas de materia verde por hectárea, equivalentes a 2.5 - 3.8 toneladas de materia seca por hectárea.

El consumo animal de éste rastrojo puede ser talajeo directo, asumiendo que se pierde una gran cantidad por efecto del pisoteo animal y la contaminación del residuo con guano y orina. Como soiling o ensilaje responde muy bien, dado que permite obtener un silo de calidad.

En terneros recién desteteados, los tallos y coronas de los apios deben ser marchitados previamente, a objeto de eliminar parte de sus exceso de agua. En novillos durante el período de crianza-engorda este rastrojo puede constituir un 60% de la dieta alimenticia, aunque es preciso incluir una fuente de energía como son los granos. En vacas de lechería, este rastrojo no debe representar más del 40% de la dieta total.

RASTROJOS DE COLIFLORES:
Los residuos de éste cultivo se estiman entre 29 y 30 toneladas de materia verde por hectárea, significando 2.8 a 3 toneladas de materia seca por hectárea.

Estos rastrojos presentan un alto contenido de proteínas, especialmente en la época de inflorescencia, y una alta digestibilidad. Poseen un alto contenido de cenizas por la contaminación con tierra de las hojas basales. Se puede suministrar como soiling, en verde, en el establo o criadero.

Para ensilarlo, es preciso eliminar el exceso de agua que contiene, con un premarchitamiento o secado (deshidratación) o incorporarlo al silo agregando heno, tratado así, pierde gran parte de su olor característico.

En animales de lechería no es recomendable su consumo por el aroma de las coliflores, el cual se acentúa al marchitarse y puede traspasarse a la leche, afectando sus cualidades de sabor y olor, por ello se recomienda darlo sólo en forma de silo, considerando sólo un 30 a 40% de la ración alimenticia en vacas con producciones que oscilen entre 20 y 25 litros por animal.

Su uso en rumiantes debe orientarse preferentemente a bovinos de carne, en cualquiera de sus categorías de peso. Su contenido proteíco permite satisfacer gran parte de los requerimientos proteícos. Cuando se usa en la fase final de engorda, es preciso aportar alguna fuente de energía complementaria en la dieta alimenticia.

RASTROJOS DE REPOLLOS:
La producción de rastrojos de éste cultivos se estima entre 25 y 26 toneladas de materia verde por hectárea, lo que equivale a 1.6 - 1.7 toneladas de materia seca por hectárea.

Su valor nutritivo es bueno, con alto contenido de proteínas y bajo nivel de fibra bruta, que los hacen ser una buena fuente de proteínas para el ganado. Al igual que el rastrojo de coliflores, presentan aromas que limitan su uso en lecherias, especialmente en el caso del repollo.

La aceptación por el ganado mayor es alta y se pueden obtener adecuadas ganancias de peso al pastorear cultivos ya cosechados. El uso más recomendable es el pastoreo directo, debido a que la baja cantidad de rastrojos en el potrero no justifica el empleo de maquinaria para su recolección.

El contenido proteíco de estos rastrojos cubre los requerimientos de los novillos destetados o durante el período de crianza, por lo que se puede incluir en la dieta entre un 60 a 70%, debiendo realizarse un premarchitamiento para disminuir el contenido de agua. En novillos de engorda, debe complementarse este rastrojo con un alimento energético.

El ensilaje de éste producto no es recomendable, debido a que se pueden producir fermentaciones anormales no deseadas y con olores desagradables, lo que podría hacer que los animales rechacen ela dieta alimenticia.

RASTROJO DE LECHUGA:
El valor nutritivo de los rastrojos de lechuga es alto, especialmente en la variedad Milanesa, la cual tiene mayores concentraciones de nutrientes y más alta digestibilidad que en el caso de la variedad Costina.

Es un rastrojo muy bien aceptado por los animales, se recomienda un premarchitamiento antes de entregárselo al animal, a objeto de reducir el alto contenido de agua. Las vacas lecheras, novillos y ovejas alimentadas durante cierto período con estos rastrojos, han dado un buen resultado en la mayor producción de leche y ganancia de peso corporal.

El ensilaje de éste producto también es una buena alternativa, siempre que se realice un premarchitamiento del mismo. Los rastrojos de lechuga varían entre 500 y 600 kgr. de materia seca por hectárea, si se tiene en cuenta que el cultivo se repite tres o cuatro veces en la temporada, es posible obtener entre 1.500 y 2.400 kgr. de materia seca por hectárea al año.

Ingeniero Patricio Basaure D.
Director LOMBRITEC - Chile

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